Los precios de los administradores ¿Son libres o establecidas?

Los precios de los administradores ¿Son libres o establecidas?
Los precios de los administradores ¿Son libres o establecidas?

¿Los administradores de fincas tienen establecidas las cuotas que cobran a las comunidades por sus servicios o son precios libres?

Esta es una pregunta que muchas personas se hacen cuando tienen que contratar a un administrador de fincas para gestionar su comunidad de propietarios.

La respuesta no es sencilla, ya que depende de varios factores, como el tipo de servicio que se presta, el tamaño y la complejidad de la comunidad, la zona geográfica donde se ubica, la competencia del mercado, etc.

En general, no existe una tarifa fija o regulada para los administradores de fincas, sino que cada profesional o empresa establece sus propios honorarios en función de los criterios mencionados.

Por eso, es importante comparar diferentes presupuestos y valorar la relación calidad-precio de cada oferta antes de tomar una decisión.

No obstante, hay algunas normas o recomendaciones que pueden orientar a los propietarios a la hora de contratar a un administrador de fincas.

Por ejemplo:

  • El Colegio Profesional de Administradores de Fincas de cada provincia suele publicar unas tablas orientativas con los honorarios mínimos y máximos que se pueden cobrar por los servicios más habituales, como la contabilidad, la gestión de incidencias, la asistencia a juntas, etc. Estas tablas no son vinculantes, pero pueden servir como referencia para negociar con el administrador.
  • El contrato de administración debe especificar claramente el alcance y el contenido de los servicios que se prestan, así como el importe y la forma de pago de los honorarios. También debe incluir las condiciones para resolver el contrato en caso de incumplimiento o insatisfacción por alguna de las partes.
  • Los honorarios deben ser proporcionales al trabajo realizado y al valor añadido que aporta el administrador. No es lo mismo gestionar una comunidad con pocos propietarios y sin problemas que una con muchos propietarios y con conflictos frecuentes. Tampoco es lo mismo ofrecer un servicio básico que uno integral o personalizado.
  • Los honorarios deben ser transparentes y justificados. El administrador debe presentar las facturas correspondientes a los servicios prestados y desglosar los conceptos que las componen. Además, debe rendir cuentas periódicamente a la comunidad y someterse al control y la fiscalización de los propietarios.

En conclusión, los administradores de fincas no tienen establecidas las cuotas que cobran a las comunidades por sus servicios, sino que son precios libres que dependen de varios factores.

Por eso, es conveniente comparar diferentes opciones y elegir la que mejor se adapte a las necesidades y al presupuesto de cada comunidad.