¿Puede el inquilino realizar obras de conservación en la vivienda alquilada y exigir luego su pago al casero?

¿Puede el inquilino realizar obras de conservación en la vivienda alquilada y exigir luego su pago al casero?
¿Puede el inquilino realizar obras de conservación en la vivienda alquilada y exigir luego su pago al casero?

Esta es una pregunta que se plantean muchos arrendatarios que se encuentran con problemas en su vivienda, como humedades, roturas o desperfectos.

En este artículo vamos a explicar qué dice la ley al respecto y qué opciones tiene el inquilino para reclamar al propietario.

¿Puede el inquilino realizar obras de conservación en la vivienda alquilada y exigir luego su pago al casero?

Según el artículo 21 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), el arrendador está obligado a realizar, sin derecho a elevar por ello la renta, todas las reparaciones que sean necesarias para conservar la vivienda en las condiciones de habitabilidad pactadas en el contrato, salvo cuando el deterioro sea imputable al arrendatario.

Por su parte, el arrendatario deberá poner en conocimiento del arrendador, en el plazo más breve posible, la necesidad de las reparaciones que incumban al arrendador, y tendrá derecho a una indemnización por los daños y perjuicios que se deriven de la falta de realización de las mismas.

Si el arrendador no realiza las reparaciones necesarias en un plazo razonable, el arrendatario podrá optar por alguna de estas alternativas:

  • Realizar él mismo las obras, previa comunicación al arrendador, y después reclamarle el importe de las mismas, siempre que se trate de reparaciones urgentes que afecten a la habitabilidad de la vivienda.
  • Solicitar una reducción proporcional de la renta, según la gravedad del defecto o del incumplimiento.
  • Desistir del contrato, sin penalización alguna, si la falta de reparación impide el uso normal de la vivienda.

En cualquier caso, el arrendatario deberá acreditar que ha notificado al arrendador la necesidad de las reparaciones y que éste no ha atendido su solicitud.

Para ello, se recomienda enviar un burofax o una carta certificada con acuse de recibo, o bien acudir a un mediador o a un abogado.

En conclusión, el inquilino puede realizar obras de conservación en la vivienda alquilada y exigir luego su pago al casero, siempre que se cumplan los requisitos legales y se haya comunicado previamente al propietario.

El art. 21 de la Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos establece que el arrendador debe realizar las obras de conservación en la vivienda alquilada. En el mismo sentido se pronuncia el art. 1554 del Código Civil. 

No obstante, es conveniente consultar con un profesional antes de tomar cualquier decisión que pueda afectar a los derechos y obligaciones derivados del contrato de arrendamiento.